La organización y el trabajo colectivo al servicio del pueblo, es la esperanza de nuestra sociedad.

20160519_17494619 de mayo, en la Biblioteca Pública Municipal “Aries 67” de Salina Cruz, en el espacio de análisis y reflexión crítica del informe: “Desigualdad extrema y tendencias de desarrollo. En el caso del estado de Oaxaca”. Los espectadores intervinieron y comentaron que en la región del Istmo de Tehuantepec se han impuestos grandes proyectos,  que llegan con propuestas de impulsar el desarrollo económico regional, mejorar la calidad de vida, entre otros. Actualmente, estos proyectos ya evidencían los impactos en la sociedad, viendo que la riqueza desfila en manos de unos cuantos, que la economía local no evolucionó de manera positiva, la calidad de vida familiar tendieron negativamente; todo esto crearon nuevas desigualdades sociales en la región y que el desarrollo social regional se quedaron en promesas.

Específicamente en Salina Cruz, en el caso de la refinería, los impactos positivos en la sociedad no fueron como se especulaban, a flor de piel se observa y se constata que para los locales tienen empleos temporales, sin acceso al seguro social, son mano de obra barata, hay un encarecimiento en los servicios y en los productos de consumo; y para los empleos permanentes vinieron personas de otras entidades. Además, también trajo consigo grandes migraciones de pueblo a ciudad con la expectativa de mejorar la calidad de vida, estos sucesos a su vez, crearon nuevas necesidades locales y aumentaron el rezago social (en educación, de acceso a servicios de salud, de servicios básicos, de calidad y espacios en la vivienda, y activos en el hogar). Aunado a estas problemáticas sociales, se manifiestan los grandes impactos ambientales que afectan en la región, mencionando algunos  como la contaminación del agua de ríos y mares, del suelo, del aire.

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Los partícipes en este sentido, manifestaron que la pobreza es un problema que se debe combatir, que los programas sociales crean una dependencia y afecta de manera negativa a las familias más empobrecidas, y que a su vez están ligadas a los partidos políticos que lucran con la necesidad de los habitantes. También se vertieron propuestas para confrontar estos acontecimientos sociales: la de organizarse como sociedad e impulsar una participación para los trabajos en los barrios, colonias, secciones; defender las luchas y resistencias en pro de la comunidad; de consumir los productos de la región y no de las grandes tiendas comerciales y así fomentar la economía local. El papel  de los luchadores sociales, asambleas populares en defensa de la tierra y el territorio, los defensores comunitarios, los que  realmente asumen el servicio del pueblo y no del poder, es la esperanza de nuestra sociedad.